Hay algo que, gracias al fútbol, Vallecas y Perú comparten: una misma camiseta.
Ambas son blancas y están atravesadas, de izquierda a derecha, por una franja roja. Si bien en los últimos años la directiva del Rayo se ha “empecinado” en sustituir la histórica franja por un rayo, la afición rayista sabe que es cuestión de tiempo que vuelva. Setenta años de historia no pueden ser reemplazados por el capricho de una persona.
Sin embargo, estas camisetas no siempre fueron así.
La selección peruana utilizó por primera vez la franja en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936. En el caso del Rayo Vallecano, no sería hasta la temporada 1949/50. Temporada en la que el club alcanzó un acuerdo de “ayuda mutua” con el Atlético de Madrid.
Por aquellos años, el Rayo atravesaba dificultades económicas y, como parte del acuerdo, el Atlético se comprometió a cederle jugadores, pero solicitó a cambio que el club abandonara su camiseta completamente blanca y añadiera algún elemento rojo que lo acercara visualmente al conjunto rojiblanco y lo diferenciara del Real Madrid.
Ante esto, la directiva del Rayo optó por una franja diagonal, inspirada en River Plate de Argentina, uno de los equipos más prestigiosos del mundo por aquellos años. Si bien el acuerdo con el Atlético contemplaba el uso de un distintivo rojo por una sola temporada, la franja, sin embargo, llegó para quedarse.
Y no solo serían las camisetas las que terminarían acercando al Perú con Vallecas.
También hubo futbolistas peruanos que vistieron la franja.
Christian Cueva llegó al Rayo en agosto de 2013, procedente del Unión Española. Sin embargo, su paso por Vallecas fue breve. Disputó apenas dos partidos oficiales con el primer equipo —uno de Liga y otro de Copa del Rey— antes de ser relegado al filial, donde llegó a marcar un hat-trick en su debut.
Un caso muy distinto fue el de Luis Advíncula. El lateral llegó al Rayo en agosto de 2018, cedido por Tigres, con el rótulo de “mundialista” después de haber disputado con Perú el Mundial de Rusia. Su presentación movilizó a cerca de tres mil aficionados hasta la Ciudad Deportiva del club.
Advíncula permanecería tres temporadas en Vallecas: de la 2018/19 hasta la 2020/21. En esos años vivió con el Rayo un descenso y un ascenso. Disputó más de cien partidos oficiales y dejó, en líneas generales, un recuerdo positivo entre los aficionados. Muchos rescatan su entrega y su garra a la hora de defender la camiseta, aunque también hubo quienes cuestionaron su irregularidad durante aquellos años.
Sin embargo, la relación con una parte de la afición terminó deteriorándose. Especialmente con los Bukaneros, que fueron muy críticos con su respaldo a la candidatura de Keiko Fujimori durante las elecciones presidenciales peruanas del 2021. Para el grupo ultra, aquella posición política chocaba frontalmente con los valores y principios que históricamente han defendido el barrio y la hinchada del Rayo.
No obstante, Cueva y Advíncula no fueron los únicos peruanos que vistieron la franja. Hubo otro, mucho antes, en la década de los setenta.
Carlos “Pinocho” Urrunaga.
Delantero peruano, internacional con la selección. Urrunaga llegó a Vallecas procedente del Rangers de Talca para la temporada 1976/77. Su estancia en Madrid duraría dos temporadas, pero su historia con el Rayo resulta particularmente extraña.
Una lesión sufrida durante los primeros partidos de la pretemporada, justo antes de su presentación oficial, le impediría debutar con el primer equipo en Liga. Urrunaga no registra un solo partido oficial con la camiseta del Rayo.
Y aquí comienza la parte más curiosa de esta historia.
Aunque “Pinocho” Urrunaga aparece en los registros históricos como jugador del Rayo Vallecano, encontrar información sobre su paso por el club resulta sorprendentemente difícil. Apenas existen referencias sobre aquella lesión, sobre las circunstancias que impidieron su debut o sobre su día a día en Vallecas.
Antes de finalizar la temporada 1977/78, Urrunaga regresaría a Perú para jugar por el CNI de Iquitos.
Su paso por Vallecas, por tanto, quedó reducido prácticamente a una línea en los registros. Una presencia que existió, pero que apenas dejó huella documental.
Lo anecdótico es que fue precisamente en aquella temporada 1976/77 cuando el Rayo consiguió su primer ascenso a Primera División, de la mano del gran Felines.
¿Se imaginan a Urrunaga formando parte de aquel plantel?
Sin embargo, la historia de este vínculo no queda aquí. Casi cincuenta años después, esta historia continúa.
En la actualidad son los mellizos Billy y Logan Leyva quienes representan al Perú dentro del Rayo Vallecano. Con 21 años, ambos destacan en el Rayo Vallecano D, en la Segunda Regional de la Comunidad de Madrid.
Quizás todavía sea demasiado pronto para saber hasta dónde llegará su historia en Vallecas. Lo cierto es que, desde Urrunaga hasta los hermanos Leyva, pasando por Cueva y Advíncula, la relación entre Perú y el Rayo Vallecano ha encontrado la manera de escribirse a lo largo de casi cinco décadas de distintas maneras.
Al final, aquella franja roja que alguna vez apareció en una camiseta por un acuerdo de “ayuda mutua” terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de Vallecas. Y que, al otro lado del océano, también representa al Perú. Una coincidencia que el fútbol, como tantas veces, se encargó de convertir en historia.
